martes, 17 de diciembre de 2013

TÉCNICAS DE RELAJACIÓN 5

Continuando con más ejercicios de relajación enfocados a fortalecer tu autoimagen. 

A continuación un ejercicio que te ayudará a asociarte a momentos de seguridad.
Cierra tus ojos, respira suavemente, relajándote y permitiendo que tu mente inconsciente te brinde el recuerdo de un momento en que sentías que las cosas marchaban tal y como tú querías. Momentos en que te sentías con seguridad y pleno de recursos, tanto a nivel interno como externo. Y en el momento en que experimentes dicho recuerdo como si lo estuvieras viviendo de nuevo, asegúralo. Presiona cualquiera de los dedos de tu mano sobre el pulgar, utilizando tu mano dominante. También puedes utilizar alguna imagen o sonido asociado que no utilices cotidianamente. Con esto, lograrás una asociación con el recuerdo.
Es importante que sepas que para tener un mayor efecto puedas experimentar dicha experiencia lo más real posible y que la captures en el momento de mayor intensidad. Como siempre, te sugiero que primero practiques y experimentes varias veces dicho ejercicio y descubras qué ocurre.  
Y desde luego, puedes utilizar cualquier experiencia positiva que te empodere, no importa cuál sea. Marlene una adolescente, decía que no tenía ninguna experiencia así; sin embargo puedes utilizar la imaginación para crear ese momento de seguridad. Diviértete haciéndolo. Y desde luego, recuerda que la práctica hace al maestro, por tanto, repite varias veces el mismo recuerdo o asociación, además puedes utilizar otros recuerdos que sean semejantes y cada vez que lo desees métete a ese estado. A mayor ejercitación será cada vez mucho más fácil para ti lograrlo.
Y tú puedes crear estos recursos o anclas para diversas situaciones. Antonio un escritor maduro que se gana la vida dando cursos y conferencias hizo varias: una que le da seguridad antes de iniciar sus conferencias, otra que utiliza frente a su computadora cuando se siente bloqueado para escribir y una más cuando tiene que enfrentar situaciones de estrés por exceso de trabajo. Los recursos aquí están ahora es cuestión de que los utilices y desde luego si quieres compartirla en los comentarios de este blog sería maravilloso.  

sábado, 14 de diciembre de 2013

TÉCNICAS DE RELAJACIÓN 4

En la tercera entrega, escribí sobre el uso de la imaginación, hoy profundizaré sobre algunas de estas técnicas y de qué forma se pueden utilizar.

Norma Jean es una joven actriz. Como parte de sus actividades laborales está expuesta a diversas situaciones de estrés: dobles jornadas de trabajo, presión constante, ambientes tensos, etcétera. En una ocasión, durante la filmación de un video se enfrentó a las actitudes demandantes de la actriz principal, al final se hicieron de palabras y Norma Jean recibió una bofetada.
Esta situación afectó a Norma, cada vez que ella iba a un casting y era aceptada durante la víspera del rodaje, recordaba constantemente la situación, convirtiéndose en un problema y obstáculo para su carrera.
Norma Jean aprendió una técnica llamada desensibilización sistemática; en ella se hace una lista previa de situaciones que generan estrés o alguna reacción fisiológica: por ejemplo, un aumento en los latidos del corazón, temblor en el cuerpo, etcétera. Se jerarquiza de menor a mayor y tras realizar una relajación y visualización de escenas relajantes se le pide al usuario imagine la escena de menor jerarquía de estrés. Cuando empieza a notar las reacciones fisiológicas se regresa a la escena de relax hasta alcanzar un grado de bienestar adecuado. Posteriormente se regresará a la escena generadora de estrés y nuevamente se expone hasta sentir las reacciones de estrés, pasando nuevamente a la escena de tranquilidad y así sucesivamente, hasta lograr una desensibilización total a la situación.   

Aprende a confiar en ti mismo
Es un nuevo día. El despertador suena mientras los rayos de sol penetran en la habitación de Gary, un taxista que vive en el suburbio de una gran ciudad. "Otro día más vivo", piensa Gary de mala gana. Y así pasará el resto del día, quejándose en su mente y pensando en que las cosas irán mal. Y desde luego, casi siempre, se cumplirán estas expectativas negativas.
Cerca de ahí vive Samuel, otro taxista, un poco mayor que Gary. A pesar de a veces las situaciones no son las mejores, Samuel cree que podrá salir adelante y así ocurre.
Quizá estas viñetas son demasiado esquemáticas podrías pensar. Lo importante de todo esto es invitarte a revisar tus pensamientos cotidianos. ¿Piensas como Gary o Samuel? ¿Crees que podrás salir adelante o de plano te autoderrotas antes de enfrentarte?
Mas allá de ser un lugar común de la literatura de la autoayuda, te conviene empezar a mejorar tu autoimagen. ¿Y cómo lograrlo? Te sugiero el siguiente ejercicio del libro Superar el estrés:
Relájate y practica visualizarte tal y cómo no te gustaría verte. Añádele detalles oscuros. A continuación imagínate tal y como te gustaría verte. Métete dentro de esa imagen y vívela plenamente. Y una vez que te sientas satisfecho abre los ojos. Te invito a practicar dicho ejercicio varias veces al día hasta que la primera imagen se vaya borrando.   

Generando estados de bienestar
Norma Jean ha aprendido a aprovechar los recursos internos que al igual que todas las personas posee. Esto le ayuda a sentirse mucho mejor para su beneficio. Simplemente, después de relajarse, evoca momentos en que se sintió en un estado pleno de recursos. Tú también prueba a hacerla y descubre qué pasa.
Otra forma de hacerlo es modificando la fisiología, por ejemplo, ponte erguido y dirige tu mirada hacia arriba, notarás que en esta postura te es más difícil entrar en un estado de preocupación. Otro recurso es mientras te sientes decaído o decaída dibujar una sonrisa, no importa lo que estés sintiendo en ese momento, sin duda también te llevarás una sorpresa.

viernes, 13 de diciembre de 2013

TÉCNICAS DE RELAJACIÓN 3

En esta tercera entrega, abordaré el uso de la imaginación, como una técnica muy poderosa que podrás ejercitar y aprender para reducir tus niveles de estrés.

Antes de empezar te pediré que imagines la mitad de un limón frente a ti. ¿Te pasó lo mismo que a mí? Seguramente que sí. El simple hecho de imaginar dicho cítrico provocó en ti reacciones físicas como salivar. Ahora, imagina que está frente a ti, algún animal que te provoque desagrado, por ejemplo, una cucaracha o un ratón. Quizás a algunos de ustedes les causó alguna reacción exagerada y a otros no. Lo importante de estos pequeños ejercicios es mostrar la importancia de la construcción y evocación de imágenes. A raíz de todo esto, los expertos han construido diversas alternativas para coadyuvar en la solución de problemáticas, entre ellas el estrés. Y sobre ello, escribiré el día de hoy. Te invito a acompañarme en este apasionante camino.

La visualización como una herramienta.
Es cierto, hay algunas personas a las que les es más fácil visualizar que a otras. Para facilitar las cosas, puedes empezar poco a poco y utilizando el ejercicio de relajación que te compartí en la segunda entrega de este artículo. Y a partir de ahí realizar estos sencillos ejercicios:
a)Visualizando números. Cierra tus ojos y concéntrate en tu respiración durante un minuto. Ahora, dibuja mentalmente el número 1. Si te cuesta trabajo, respira un poco y nuevamente inténtalo, sin forzarte ni presionarte demasiado. Eso es, una vez que ya lo has logrado, visualiza el número 2, después el 3, el 4, el 5 y así sucesivamente. Date cuenta cúantos números puedes visualizar al mismo tiempo. ¿Qué pasa cuándo añades uno más? La duración del ejercicio calcúlalo en unos cinco minutos.
b) Ahora con figuras geométricas. Relájate y cierra tus ojos. Imagínate un gran pizarrón en blanco o la pantalla de un cine. Sobre ella dibujas una figura geométrica. Una vez que la observas con claridad, píntala de algún color. Una vez que lo has logrado, cambia la tonalidad. Te aseguro que te divertirás bastante, si tienes la disposición de hacerlo.
c) Prueba con objetos de la vida cotidiana. Unas tijeras, un lápiz, una pelota de goma, son ejemplos de modelos que puedes emplear para ejercitarte. Primero, observa con detenimiento y curiosidad el objeto que elegiste. Después cierra tus ojos e intenta recrearlo en tu imaginación con todos los detalles posibles. Abre tus ojos y descubre si lo que imaginaste corresponde a la realidad.
d) Vete de paseo. Con los ojos cerrados y relajado, imagina que caminas por un lugar tranquilo y conocido, a lo largo del paseo puedes ir descubriendo aquellos pequeños detalles que adornan el lugar. Puedes sentir como los cálidos rayos del sol contribuyen a esta atmósfera de tranquilidad. Puedes respirar y sentir el frescor de la naturaleza, así como el olor, la brisa, los sonidos, el viento...

Visualizar para romper barreras.
Karla siempre tuvo problemas a la hora de los exámenes. Mientras no los había, todo marchaba bien para ella. Pero en cuanto algún profesor anunciaba la fecha de alguna prueba, sus compañeros y ella sabían ya sus reacciones. Harta y cansada de esta situación se presentó a psicoterapia:
- En dos meses presentaré mi examen profesional y sé qué si no hago algo lo reprobaré.
Roger siempre fue un trabajador eficiente. Sin embargo, una serie de conflictos con su jefe lo hizo renunciar. Desde entonces, no se atrevía a postularse para un nuevo empleo:
- Siento que no puedo, cada vez que lo intento, me imagino fracasando.
Mariela sufre cuando va al dentista. Y de hecho tiene años que ya no va.
_ Sólo de escuchar el ruido de esa máquina, me pone de nervios de punta.
Aunque cada una de estas historias, tendrían que revisarse más a fondo y buscar una alternativa que variará según el enfoque del orientador o psicoterapeuta que los atienda, lo cierto es que a la mayoría nos ha pasado que tenemos que pasar con eventos estresantes que literalmente nos ponen los pelos de punta. La visualización es una alternativa para enfrentar previamente estas situaciones.
Piensa, por ejemplo, que tienes que exponer frente a tu grupo de clase y a ti no te gusta hacerlo. Por los motivos que sean. ¿Qué pasaría si te visualizaras haciendo frente a dicho problema?
De acuerdo con Miquel Casas entre las ventajas de esta estrategia destacan que nos arroja "información precisa sobre nuestra forma de encarar un suceso y nos permite repetir la escena cuantas veces queramos hasta estar satisfechos de la reacción que deseamos tener (...) nos permite segmentar el acontecimiento paso a paso, visualizándolo de forma fragmentada" ya que al tener una visión general nos estresamos más y "tendemos a resaltar lo negativo de ellas dado que contienen un mayor grado de ambigüedad".
Así que manos a la obra. Elige algo que tu sepas que te provoca estrés. Quizás, un examen, una exposición, dar una noticia desagradable, una entrevista de trabajo, etcétera. Previamente, practica algún método de relajación y posteriormente visualízate haciendo aquello que te genera estrés. Si notas que te cuesta trabajo, imagina a alguien más haciéndolo, puede ser algún conocido, maestro, persona famosa, etcétera, esto te dará bastante información de como hacerlo. Como siempre, tómatelo con calma y haz los ejercicios las veces que quieras. Igualmente puedes pedir ayuda a algún conocido. Y si puedes compartirme tu experiencia será algo maravilloso.

Y aprovecho este espacio para recordarte que si requieres de atención y asesoría psicológica a través de internet, ya sea por la distancia o porque así lo deseas, puedes probar este servicio que te ofrecemos. Ya sea por skype, chat de Facebook, mail, puedes ahora contactarme. Orlando.psic@gmail.com

jueves, 17 de octubre de 2013

LA RELAJACIÓN, TÉCNICAS PARA APRENDER PARTE 2

En esta segunda parte de la entrada sobre técnicas de relajación, te presentaré más técnicas que puedes aplicar para tu bienestar. Desde luego, la clave aquí es la constancia.

Cuando Érika, una mujer de treinta años, después de un periodo de estrés fuerte, decidió buscar apoyo psicoterapéutico, aprendió varias técnicas para manejar su tensión.

 Ella aprendió que por medio de la autosugestión es relajarse. Y aunque al principio le costaba trabajo, con el tiempo fue mejorando.

He aquí uno de los ejercicios que ella practica:

Siéntate en un posición cómoda, con los ojos cerrados, vamos a comenzar esta relajación. Simplemente, te voy a pedir que te des cuenta de tu respiración, de cómo entra y sale el aire por tus fosas nasales... muy bien... (10 segundos)  Ahora, empieza a tomar conciencia de tu cuerpo sentado sobre este asiento (sofá, silla o según sea el caso). Fíjate en tu cabeza, tu espalda, tus piernas, en cómo descansan sobre el asiento... Observa tu respiración, a medida que tomas aire, tu abdomen se eleva y cuando  lo sueltas, tu abdomen baja suavemente con un ritmo lento y acompasado.

Ahora, pon tu atención en tu mano y brazo derechos y fíjate cómo los sientes cada vez más pesados... Tu mano derecha es pesada y cálida... Siente tu mano y brazo derechos más pesados... siente como una oleada cálida invade tu mano y tu brazo derecho... Ahora los observas claramente bajo el sol, mientras los rayos descienden y los tocan... los calienta suavemente. Imagina que estás tumbado sobre la arena caliente, siente su tacto relajante. Siente tu mano y brazos cálidos y pesados. Respira profunda y lentamente. A cada exhalación siente tus manos más pesada y caliente.  

Repite los mismos pasos para tu mano y brazos izquierdos. Pon atención en cada uno de ellos, tal y como hemos descrito en el párrafo anterior.

En este momento, te voy a pedir que prestes atención a tus brazos y manos... tus brazos están cálidos y pesados... tus pies y piernas están cálidos y pesados... Tu abdomen está cálido mientras tu respiración es lenta y regular... Tu corazón late relajadamente... Tu mente está tranquila y en paz... Toda la tensión de tu cuerpo se va disipando a lo largo de cada y suave respiración. ..

Gradualmente vas a ir regresando a la habitación donde te encuentras, manteniendo los ojos cerrados. Poco a poco empiezas a tomar conciencia de los sonidos que te rodean, dentro y fuera de esta sala. Vas, poco a poco, sintiendo todo tu cuerpo sobre el sillón o silla en que te encuentras sentada o sentado. Y ahora, muy lentamente, puedes abrir tus ojos.

Una opción para realizar estos ejercicios es grabarlos en algún dispositivo que tengas para tenerlos a tu alcance, cada vez que los necesites. También puedes adquirir algún audio, ya sea comprado o de libre descarga por internet.

Y aprovecho este espacio para recordarte que si requieres de atención y asesoría psicológica a través de internet, ya sea por la distancia o porque así lo deseas, puedes probar este servicio que te ofrecemos. Ya sea por skype, chat de Facebook, mail, puedes ahora contactarme. 

 

viernes, 11 de octubre de 2013

DORMIR BIEN PARA VIVIR RELAJADO

No puedo dormir. Y la noche apenas comienza. Me queda un largo trayecto. Y me doy vueltas de aquí para allá en busca de Morfeo. Pero es inútil, el sueño, ese aliado maravilloso, no aparece.

¿Acaso no te ha sucedido esto alguna vez? A mi sí y muchas veces. Por eso, en esta entrada abordaré el tema del sueño. Seguramente tú sabes lo importante que es para nuestra vida el poder dormir, y no sólo eso sino que sea algo reparador para el organismo.
Jezabel es una empleada en unas oficinas gubernamentales. La víspera del día en que la cambiarían de departamento tuvo una mala noche. Se acostó y esperó a que se le cerrasen los ojos, pero no ocurrió así. Conforme pasaban los minutos ella empezó a incomodarse. "Coño, ¿por qué no puedo dormir?", se preguntaba. Y empezó con una serie de pensamientos respecto a su suerte en su nuevo departamento. Al otro día llegó cansada y con poca disposición y tuvo que hacer un gran esfuerzo.
Es probable que la siguiente noche, Jezabel, haya dormido bien. Pero, ¿y si no?, ¿si se repitió el mismo esquema?
A veces, no puedes dormir porque has desarrollado algunos hábitos que no favorecen al sueño. Te invito a leerlos:

-Acuéstate hasta que te sientas con sueño. Jezabel descubrió que solía irse a dormir a la misma hora todos los días. Sin embargo, no era precisamente cuando sentía sueño. Grave error. Es mejor que te vayas a la cama, solamente cuando tu cuerpo te dé señales de sentirse adormecido. Y desde luego, atender a dichas señales, a mí me ha pasado que a pesar de sentirse adormecido no me acuesto y esto a la larga, hace que después ya no pueda dormir.

-No te quedes en la cama si no puedes dormir. Jezabel solía intentar dormirse a pesar de no poder lograrlo. Lo mejor para ella es levantarse después de quince minutos y ponerse a realizar alguna actividad aburrida. Seguramente, vería resultados interesantes.

- Tú cama es para dormir y para tener relaciones sexuales. ¿Eres de las personas como Jezabel que en su cama comen, ven televisión, trabajan y demás? Es mejor que asocies la cama al descanso y no a la acción.

-Evita el café, alcohol, refrescos y tabaco antes de dormir. Recuerda que todos ellos estimulan el sistema nervioso evitando el descanso. 

 Si tienes alguna duda sobre este y otras temas relacionados puedes dejar tus comentarios o escribirme al correo Orlando.psic@gmail.com, donde con mucho gusto te atenderé.
 
   

miércoles, 9 de octubre de 2013

EL GRAN MENÚ (ALGUNOS TIPS PARA ABORDAR EL ESTRÉS)

A continuación te presentaré algunos tips que sin duda funcionan para manejar la respuesta del estrés. Desde luego, la constancia es imprescindible. ¿Estás listo para lograrlo? A continuación el menú.

Restaurante de relajación

Entrada

El ejercicio físico:
Natación
Aeróbicos
Futbol
Jogging
Ciclismo
Yoga
Pilates
Futbol
y un largo etcétera

En efecto, seguramente, desde muy pequeño, has escuchado de los maravillosos beneficios de practicar una disciplina deportiva. Más salud, un mejor tono muscular, una mejor calidad de vida, entre otros. Pues bien, te tengo una más: hacer ejercicio, practicar un deporte, te ayudará a romper con la respuesta de estrés. ¿Qué te parece? Fabuloso, ¿no lo crees?
Desde luego, hay que tomar ciertas precauciones; si toda tu vida has sido sedentario es necesario ir poco a poco, y sin forzarse. También, los expertos recomiendan hacerse exámenes generales y acudir a un médico antes de iniciar con la práctica deportiva. Sobre todo, pon atención si tienes alguna lesión o sobrepeso. Y si puedes ponerte en manos de un instructor deportivo certificado, mucho mejor.
Así, que, has ejercicio y libérate del estrés.

Primer tiempo:
La respiración

¿Qué te parece aprender y practicar ejercicios de respiración? Y aunque la respiración es parte de tus procesos cotidianos básicos indispensables para estar vivo, lo cierto es se vuelve algo tan automático y robotizado que no es posible de esa forma, obtener los beneficios.
Desde hace siglos, las diversas tradiciones espirituales en Oriente, han practicado ejercicios de respiración como parte de su trabajo interior. Y ahora, tú puedes beneficiarte de este recurso maravilloso que tienes a la mano.
Además, con una mejor respiración te puedes sentir mucho mejor, mejorar tus estados de ánimo y descansar de una forma más profunda.
Un ejercicio recomendado por el doctor Roberto Navarro es el siguiente: si te sientes nerviosa, en vísperas de algún examen importante o cualquier otra situación, puedes respirar de una forma más calmada y lenta unas cuantas veces.

Segundo tiempo:
Estar en el aquí y el ahora

¿Te acuerdas de la última vez que te sentiste sumamente estresada o ansiosa?  De seguro, estabas anclado y pensando por qué te ocurrió lo que te ocurrió. Una y otra vez, como una rueda de la fortuna sin fin. Y en efecto, es muy difícil salir de la fantasía y vivir en el presente. Y la sugerencia del chef es: permanece en el presente.
¿Y cómo disfrutar de este delicioso platillo? Es muy sencillo: puedes empezar a prestar atención a aquéllas cosas, objetos, sonidos y personas que te rodean. Puedes repetir mentalmente o en voz baja: en este momento me doy cuenta de... y a continuación mencionas lo que viene a tu atención.
También puedes tomar una respiración suave para ayudarte a sentirte mucho mejor, estirarte suavemente. Te aseguro que  te será de gran utilidad.

Tercer tiempo:
El automasaje

¿Recuerdas esa vez en que sentías un fuerte dolor de cuello por la tensión? Quizás pusiste a masajearte para sentir alivio. Y en efecto, el masaje y automasaje forman parte de esa gran caja de herramientas que pueden ayudarnos.
Con esta práctica puedes aliviar los músculos tensos para de esta forma eliminar el cansancio y sentirnos recargados de energía. Es importante que te apliques un automasaje de una forma ordenada y cuidadosa, así tendrás todos los beneficios de esta maravillosa práctica, sin lastimarte.
Puedes frotar para estimular la circulación sanguínea y relajar tu sistema nervioso. Puedes, a través de golpeteos rítmicos hacer vibrar algunas partes de tu cuerpo. Y desde luego, amasar las partes mas musculosas. Y qué mejor que utilizar un aceite.

Postre:
Las técnicas de relajación

En otras entradas de este blog puedes leer técnicas de relajación como la de Osmond y ponerlas en práctica. Es importante, darte el tiempo para desarrollar la habilidad de relajarte y no forzarte o pretender que a la primera sesión obtengas resultados dramáticos. Pero, eso sí, disfruta y motívate para realizar tu relajación porque si lo haces a la fuerza o sin ganas no te beneficiarás totalmente de las ventajas de sentirte relajado.
Y si no tienes mucho tiempo, puedes dedicar al menos tres minutos a sentarte en una silla y entrar en contacto con tu respiración, durante este lapso. Después, abre tus ojos y continúa con las actividades cotidianas. Te aseguro que será una experiencia interesante. Te invito a practicarlo y a dejar tus comentarios en esta página.
 






¿QUÉ HAGO SI TENGO EXCESO DE ESTRÉS?

En este artículo abordaré algunas soluciones sencillas y prácticas que puedes llevar a cabo, si te das cuenta que estás sufriendo un exceso de estrés.

Te sugiero consigas una hoja de papel y lápiz. Haz una lista de todas aquéllas situaciones que te han generado estrés. Puedes analizar por separado cada una de esas fuentes. Date cuenta qué puedes hacer con ellas, si dependen de ti o no. A veces, no es posible cambiar esos estresores a deseo personal. Ann Williamson en su libro Superar el estrés propone modificar el cuándo o el cómo de estas circunstancias de tal forma que te sientas menos presionado (a).

Helen, una madre soltera sufría constantemente de estrés. La última semana había sido particularmente confrontante. Ella decidió tomar manos a la obra e hizo su lista. Descubrió que el hecho de llevar a sus dos hijos gemelos a la escuela era un factor fuerte de estrés. Dividió en partes, todas las actividades que implicaba dicha situación: levantarlos, bañarlos, darles de desayunar, preparar sus mochilas, etcétera. Y se preguntó qué podía hacer para modificar todo ello mediante una lluvia de ideas. Concluyó que podía levantarse diez minutos antes. Y dejar algunas cosas preparadas desde la noche.

Aprender a decir no
Jean Carlo un joven secretario en unas oficinas administrativas se sentía cada vez más estresado. Además de su carga de trabajo habitual, su jefe le encargaba tareas extras que lo saturaban. Esto influyó en su desempeño. Él descubrió estos tips y decidió ponerlos en práctica. Observó que no sabía decir no.
  Es importante que te preguntes si esto te pasa constantemente. Cuántas veces has querido decir no, y sin embargo terminas decidiendo sí. Cuántas veces por hábito, costumbre o educación dices sí cuando en tu interior sientes algo que te está diciendo no.

Aprender a delegar
En la misma oficina de Jean Carlo, trabaja Marcela, una joven ejecutiva de ventas; con un pequeño equipo de asistentes había tenido una temporada exitosa. Sin embargo, ella terminaba haciendo parte del trabajo no solo de ventas sino de documentación.
-Siendo honesta, no quisiera que mis trabajadores se equivoquen- confesó a su terapeuta.
Ya sea en el trabajo, hogar o cualquier otro ambiente, es importante que tú puedas delegar responsabilidades. Esto creará una mayor confianza en el grupo. Y desde luego, existe la capacitación en el trabajo, como recurso para quiénes temen los errores de sus subalternos.

Planificar y ordenar por unidades
Williamson, en su libro ya mencionado sugiere asignarse una tarea específica que se pueda realizar todos los días, en lugar de querer hacer demasiadas cosas y terminar frustrado. Por la noche, antes de dormir, puedes hacer una lista de las tres actividades mas urgentes a realizar el día siguiente, clasificándolas en orden de importancia. Inclusive, puedes escribir  tres columnas y dividir las acciones en muy urgentes, urgentes y no urgentes.

Visualizate haciendo lo que quieres hacer
Cierra tus ojos y observa, escucha y siente cómo te sentirás después de haber cumplido tu actividad. Esto, sin duda, será de gran ayuda. Y si te cuesta trabajo hacerlo, puedes encontrar en internet diversas opciones para aprender a hacerlo.

Reserva un tiempo para tus actividades
Un reportero le preguntó a Mike, un famoso articulista cuál era su fórmula para escribir todos los días.
-Simplemente me encierro una hora en mi habitación, desconecto el teléfono y apago la televisión. No estoy para nadie, ni para mi esposa.
Por tanto, es importante poder dedicarle un tiempo exclusivo a nuestras actividades urgentes, evitando interrupciones.

Tómate una pausa
- Alejandro, te veo muy desmejorado.
- Es que el trabajo me absorbe todo el tiempo.
- ¿Por qué no te tomas pequeños descansos?
- ¿En medio de mi trabajo? ¡Imposible!
Seguramente este diálogo te recuerda a algún conocido o... a ti mismo. Tal vez creciste con la idea de que hay que trabajar duro desde la hora de entrada hasta la hora de salida. Sin descanso. Esto sólo puede funcionar esporádicamente. Te recomiendo puedas tomarte pequeños descansos en el trancurso del día. Esto te recargará y, paradójicamente, te ayudará a tener un mejor rendimiento. Qué te parecen diez minutos a la mitad de la mañana y otros diez a mitad de la tarde. Te aseguro que puede hacer la diferencia. Y lo mismo aplica para ti, que trabajas en tu hogar.

Madrugador o nocturno
Me doy cuenta de que si realizo mis actividades más importantes en la mañana puedo rendir mucho mejor y me siento satisfecho. Ese es mi caso. Sin embargo, conozco personas que al contrario, tienen un mejor desempeño durante la tarde o inclusive durante la noche. Por tanto, te invito a que descubras en que horas del día o de la noche, te sientes más cómoda (o) trabajando aquellas tareas que requieren de una concentración y esfuerzo mental mayor. Y desde luego, acomódalas a tu conveniencia.

Deja tu espíritu competitivo por un momento
Claudia es una chica que constantemente está en competencia con el mundo que le rodea. Si camina por la calle, ella es la primera que tiene que pasar y no cede el paso a nadie. Lo mismo cuando va manejando. Quizás estas actitudes le sean de utilidad en su trabajo, que implica un alto nivel de competitividad y agresividad. Sin embargo, gastar energía de más en momentos cotidianos, que quizás no valen la pena, no te llevarán mas que a estresarte. Yo le sugeriría a Claudia dejar de competir en las situaciones superfluas por una semana y observar qué ocurre.

Te invito a que pongas en práctica cualquiera de estas sugerencias y me escribas tus experiencias. Será muy agradable leerte. Gracias.